Igualdad Animal es una organización no lucrativa de carácter internacional dedicada a conseguir que los demás animales sean considerados nuestros iguales y respetados como tales que inicia su andadura en Enero de 2006 de la mano de Sharon Núñez, Javier Moreno y Jose Valle. Actualmente cuenta con representación en España, Perú y Venezuela, siendo Pedro Allemant y Arturo Arnáez los responsables de la organización en Perú y Carolina Gil-Castaldo la responsable en Venezuela.

Responsables de Igualdad Animal

Sharon Núñez
Presidenta
Portavoz Internacional


Jose Valle
Director Ejecutivo
Responsable de Diseño


Javier Moreno
Coordinador de Campañas
Responsable de Voluntariado


Pablo Navarro
Coordinador de activismo


Elena Romeo
Filóloga
Responsable Equipo de Traducción


Arturo Arnáez
Biólogo
Responsable del Área de Vivisección


Nacho Reciocelada
Cámara y editor audiovisual
Responsable de la sección Audiovisual


Helena Creagh
Educadora infantil
Co-Responsable del Área de Educación por la Igualdad


Conchi Ponti
Educadora infantil
Co-Responsable del Área de Educación por la Igualdad


Pedro Allemant
Portavoz de Igualdad Animal en Perú


Carolina Gil-Castaldo
Portavoz de Igualdad Animal en Venezuela



Trabajando por los demás animales

Igualdad Animal / Animal Equality centra todos sus esfuerzos en ayudar a los demás animales de la mejor forma posible, por ello, nuestros recursos se dedican a tratar de concienciar a la sociedad sobre lo injusto que resulta discriminar los intereses de los demás animales en base a su especie y el gran daño que les ocasionamos al utilizarles como comida, entretenimiento, objetos de laboratorio o vestimenta. Para ello damos conferencias, ofrecemos talleres, ponemos mesas informativas a pie de calle, organizamos actos reivindicativos, publicamos diverso material informativo, etc.

En Igualdad Animal no apoyamos otras formas de utilizar a los demás animales sino que tratamos de que dejen de ser utilizados, totalmente y cuanto antes. Por ello nos dedicamos a acabar con la discriminación y utilización que están sufriendo los animales que no pertenecen a la especie humana. Esta discriminación supone que millones de animales no humanos mueran cada hora en los diferentes ámbitos donde son utilizados para beneficio humano: alimentación, vestimenta, entretenimiento y experimentación. Al igual que nosotros, los demás animales son capaces de sentir y se pueden ver afectados por nuestras acciones, y precisamente por esta capacidad para sufrir y disfrutar debemos tenerles en cuenta al igual que hacemos con los humanos. El hecho de que pertenezcamos a especies diferentes es irrelevante cuando hablamos del interés en no sufrir, y el interés en disfrutar de nuestras vidas. La capacidad para sufrir y disfrutar nos convierte en iguales, es decir, en individuos con intereses propios que merecen ser tenidos en cuenta de manera justa y equitativa.