Se encuentra usted aquí

Alimentación

Debido al especismo -la discriminación en función de especie- y al beneficio que podemos obtener de su explotación, los animales son utilizados para servir a nuestros intereses de una forma u otra. Millones de ellos mueren cada hora tras ser víctimas de nuestra explotación como alimento, vestimenta, entretenimiento o modelos de laboratorio. De todos estos ámbitos, es el de la alimentación el más representativo, dada la cantidad de muertes y de sufrimiento que ocasiona. Vivimos en una sociedad en la que desde pequeños se nos enseña a comernos a algunos animales. Por ello, los cerdos, los pollos, los atunes las vacas, etc. son considerados alimento y esto es algo que pocos cuestionan. Cada comida o cena suele tener a alguno de estos individuos como víctima.

 

La solución: el veganismo


 

Existe una solución muy sencilla para acabar con el ámbito que más muertes y sufrimiento provoca en el mundo: adoptar una dieta vegana (100% vegetariana) exenta de productos de origen animal tales como la carne/pescado, los huevos, los lácteos. La dieta vegana es nutricionalmente completa, y puede resultar tan deliciosa y agradable como cualquier otra, con el importante valor añadido que adoptándola estamos evitando la muerte y el sufrimiento de miles de individuos que al igual que nosotros merecen que su vida y su libertad sea respetada.

El hábito de consumir productos animales está muy arraigado en cada uno de nosotros; hemos crecido en una sociedad que considera que los animales no humanos (pues nosotros también somos animales) son poco más que "recursos" o "cosas" para nuestro beneficio.

Nos han enseñado a diferenciar entre un niño, un perro y un cerdo, a jugar con los dos primeros y comernos al tercero, sin caer en la cuenta de que todos ellos son individuos que quieren disfrutar de sus vidas por igual y merecen el mismo respeto. Y es que desde poco después de nacer (y antes de que pudiésemos hablar o razonar sobre la realidad), ya nos alimentaban con purés para bebés con animales triturados.

Las costumbres y hábitos que llevamos repitiendo toda una vida a veces no son fáciles de cambiar, pero si nuestra vida dependiese de ello, como sucede con la de los otros animales, seguro que nos tomaríamos en serio este cambio y lo llevaríamos a cabo.

 

  • Carne

Millones de vacas, pollos y cerdos son matados cada año para acabar en nuestro plato. También otros animales como los conejos, pavos, corderos, etc. mueren víctimas del sabor que tiene su carne. Todos los animales criados para consumo son matados, a pesar de que, al igual que a nosotros, a ellos también les importa su vida. Este es su inevitable final tanto en una granja ecológica como en una industrial. No existe motivo que justifique alimentarnos con los cadáveres de otros animales. El que alguien sepa bien, aporte proteínas, etc. jamás sería considerado un motivo válido para comernos a otros humanos y tampoco deben ser argumentos que justifiquen el consumo de otros animales. > Más información sobre la carne

 

 

  • El "pescado": la carne de los peces

La mayor parte de los individuos que mueren para nuestro consumo son peces. Tal es la cantidad que se les cuenta por toneladas y no por individuos, lo que hace difícil calcular cuántos de ellos mueren y es un claro ejemplo de la consideración que reciben. A pesar de las cifras en que son capturados y de lo que solemos pensar, los peces son individuos que sufren y disfrutan de sus vidas como confirman claramente diversos estudios científicos. Según Huntingford (2002) los peces tienen sentidos para detectar estímulos de dolor, vías sensoras para procesar dichos estímulos y mecanismos cerebrales que procesan dicha información y generan respuestas comportamentales que sugieren experiencias subjetivas negativas. En consecuencia, sus intereses merecen tanta importancia como los de cualquier otro animal -sea humano o no-. Existen diversas formas de capturar a los peces para nuestro consumo, aunque todas implican su sufrimiento y muerte. Las redes de pesca de los buques comerciales al igual que los anzuelos de la pesca deportiva, les causan una muerte dolorosa y lenta. Quienes son víctimas de las redes de la pesca comercial suelen morir asfixiados, aplastados por el peso de los demás peces o congelados en las cámaras de conservación de los buques. En las piscifactorías los peces mueren tras una vida de sufrimiento debido a la privación de libertad a la que están sometidos. > Más información sobre el "pescado"

 

Lácteos y huevos


En ocasiones resulta más fácil entender por qué la carne y el "pescado" producen la muerte y el sufrimiento de los demás animales, ya que en ambos casos éstos han sido criados exclusivamente para ese fin, el de ser asesinados para que otros coman su carne. Pero existen otros productos que, aunque en un principio puedan parecer libres de sufrimiento y muerte, su producción y consumo les daña tanto o más que el de los primeros. Los animales no humanos destinados a la producción de huevos o leche, son comprados y vendidos -reforzando su consideración como propiedades-, son privados de libertad, separados de sus hijas/os o familias, y finalmente matados cuando ya no sirven al propósito para el que fueron criados. Siempre que alguien es utilizado para darnos un beneficio, sus intereses son desconsiderados en favor de los nuestros. Así, en todas las formas de explotación animal alguien ha sufrido de una forma u otra.

 

  • Huevos

Para la producción de huevos -sean éstos de cría intensiva o ecológica- las gallinas son criadas con el único objetivo de que proporcionen el mencionado producto. Sus intereses cuentan en función de su capacidad para producir huevos. Las gallinas criadas con dicho propósito han nacido únicamente porque alguien pensó que podía sacar provecho de ellas. Así, éstas son matadas cuando dejan de ser productivas (o simplemente cuando sus niveles de producción descienden). Además, la producción de huevos también cuenta con los pollos macho entre sus víctimas, ya que a éstos se les mata nada más nacer porque la industria no obtendrá beneficio de ellos (dado que no ponen huevos y no son rentables para engordarles y utilizar su carne (para esto se utiliza a los pollos broiler que engordan más). > Más información sobre los huevos

 

  • Leche

Al igual que ocurría con los huevos, la leche es un producto derivado de la explotación animal. A las vacas se las cría con el único objetivo de que den leche -reforzando así su consideración como "objetos" a disposición humana -, a los terneros se les separa al poco de nacer de su madre y es matado por su carne. Las vacas son ordeñadas varias veces al día siendo necesario para ello privarlas de libertad. Tras varios años de ser explotadas por su leche, son matadas cuando se considera que no son lo suficientemente productivas. En definitiva: el consumo de leche tiene víctimas. > Más información sobre los lácteos Es posible sustituir la leche de vaca por otras leches vegetales como la de soja, arroz, avena, etc. evitando así participar en esta explotación.

 

LAS VÍCTIMAS


fotos conociendo a los demás animales

  • Las vacas

Además de por su leche, las vacas son explotadas por su carne, para ello son recluidas durante toda su vida en espacios más o menos abiertos. Aunque las vacas pueden llegar a vivir 15 años, normalmente se las asesina al año de su nacimiento para obtener de ellas una carne más tierna. Las terneras explotadas por su carne son alejadas y separadas de sus familias y amigas para ser compradas o vendidas al poco de nacer. Esto también ocurre cuando algunas de sus compañeras son llevadas al matadero (donde finalmente acabarán todas ellas), hecho que les ocasiona una gran cantidad de ansiedad, ya que son seres muy sociables capaces de aprender unas de otras y de establecer relaciones que pueden durar toda su vida. Pero sobre todo, y al igual que los demás animales, las vacas quieren disfrutar de aquello que les reporta satisfacción (pastar tranquilamente, cuidar de sus hijos, etc.), desean vivir y no es justo que frustremos dicho interés en otros. No debemos olvidar que el cuero también es una sentencia de muerte y de sufrimiento para las vacas. Comprar cuero es beneficiar directamente a industrias, granjeras/os y/o empresas que se lucran de la explotación animal, siendo éste el segundo producto más rentable de la industria cárnica. > Más información sobre el cuero

 

 

  • Los cerdos

A menudo se oye decir que de los cerdos se aprovecha todo, como si el hecho de que el cuerpo de alguien fuera más o menos aprovechable justificase su asesinato. Los cerdos son individuos conscientes de sus experiencias que disfrutan de su vida cuando esto es posible. Pueden pasar horas jugando, tumbados al sol o explorando sus alrededores con su potente sentido del olfato. Todo esto les resulta agradable y quieren seguir experimentando y disfrutando de su vida. En esta industria quizás quienes más padecimiento sufren sean las cerdas que dan luz a los lechones. Estas son inseminadas artificialmente repetidas veces durante toda su vida, forzándolas a tener hijos y separadas de ellos al poco tiempo de nacer. La vida de ellas y su capacidad reproductora no son vistas más que como formas de traer nuevos esclavos a este mundo. Desgraciadamente, para la mayoría de los humanos hoy día, los cerdos no son más que un plato de jamón serrano o chorizo, olvidando que el consumo de estos productos implican el viaje de alguien al matadero.

 

 

  • Los pollos y las gallinas

Las gallinas y los pollos son explotadas/os para la obtención de huevos o carne. Para esta segunda forma de explotación se utilizan a los pollos broiler, individuos genéticamente seleccionados para que engorden más. Los pollos son seres muy sociables a los que les gusta picotear el suelo y la comida, estar con sus compañeros, darse baños de arena o tomar el sol; por ello sufren enormemente cuando son privados de libertad y coartadas sus posibilidades de disfrute, de la misma forma que padeceríamos nosotros cuando no podemos llevar a cabo aquello que nos gusta o deseamos. No olvidemos además que la muerte coarta toda posibilidad de disfrute, para siempre, tanto para ellos como para nosotros.

 

  • Otras víctimas:

Pero las gallinas, los pollos y los peces no son las únicas víctimas de la industria cárnica, 80.000 patos, 800.000 pavos, 90.000.000 de conejos mueren cada año en el estado español por el simple hecho de que su carne sabe bien.


Visita la web de Igualdad Animal sobre la explotación de animales para la alimentación GranjasDeEsclavos.com.

Huntingford, F. A. (2002). Welfare and aquaculture. European Aquaculture Society Special Publication. 32:52-54.

Estamos actualizando esta sección. Disculpe las molestias.