[img_assist|nid=3324|title=|desc=|link=none|align=left|width=|height=0]Los seres humanos estamos esclavizando al resto de animales. No son individuos, son cosas, esclavos a los que robamos sus vidas. Esclavos a los que arrancamos la piel para convertirlos en zapatos o bolsos. Esclavos que acaban degollados y descuartizados para satisfacer nuestro paladar. Esclavos que pasan la vida encerrados en prisiones a las que llamamos zoos. Miles de millones de ellos mueren cada semana, pero no aparecen en las noticias,son muertes anónimas y sus padecimientos nos suelen ser ajenos. El contraste es aún más escalofriante cuando diariamente somos responsables directos de lo que les ocurre. Nuestra demanda de la esclavitud hace que ésta siga existiendo. Mientras sigamos comiendo animales, vistiéndonos con sus cuerpos, entreteniéndonos a su costa,mientras permitamos que sean "objetos"de experimentación, su emancipación nunca llegará.
Mirarles a los ojos cuando son masacrados en los mataderos, escuchar sus gritos, ponernos en su lugar cuando pensamos en ir al circo o al zoo... Reconocernos a nosotros mismos como animales y reconocer en cada uno de ellos y ellas a otros seres que también buscan su disfrute, que sufren, que valoran su vida y harán lo posible por conservarla, quizá nos ayude a comprender que sus vidas no nos pertenecen.