Como sabreis, el pasado 15 de Mayo, dos activistas de Igualdad Animal se descolgaron de la plaza de las Ventas para pedir el fin de la tauromaquia y reivindicar los derechos de todos los animales. Aparte de los activistas que se descolgaron, íbamos otros tres más para protegerlos. Se nos pasó por la cabeza que era posible que algún taurino intentase cortar las cuerdas (en el fondo pensábamos que era una idea algo desmesurada, pero quisimos ser precavidos).
Pues al final resultó que la prudencia que tuvimos evitó que se produjera un asesinato más ese día, además de los seis toros que mataron. Todavía tengo en mi mente el momento en el que vi a ese taurino desenroscando el mosquetón del que pendía la vida de Jose. Le empecé a gritar que le iba a matar, y viendo que seguía en su empeño (respondiéndome algo así como "pues entonces que no se cuelguen"), le cogí el brazo y aparté de allí. A continuación la tomó conmigo y empezó a empujarme, darme algún golpe que otro, y acabó tirándome al suelo, clavándome su antebrazo en mi cuello y su rodilla en mi estómago. Un compañero estaba interviniendo para separarnos y le dije que protegiera la cuerda.
El tipo estaba gritándome que no me moviera y pidiendo unos grilletes (no sé muy bien a quién) y gritando "¡Es uno de ellos!". Estaba completamente desquiciado.
Es algo que se viene repitiendo. Ante la falta de argumentos para defender la esclavitud de los animales, recurren a la violencia, en estos casos también contra activistas que realizamos protestas pacíficas.
Hay interpuesta una denuncia por intento de asesinato en grado de tentativa, y también han habierto diligencias por el descuelgue. Veremos como avanza este tema.
No van a conseguir que dejemos de luchar por ell@s.