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Festejos

Aproximadamente 60.000 animales son utilizados cada año en festejos populares tanto dentro como fuera de España, siendo este último país un destacado representante del dolor y el sufrimiento que pueden llegar a padecer los animales en aras de la diversión. No debemos olvidar que la utilización de animales como entretenimiento no es más que una muestra más de especismo, o discriminación en función de especie, una mentalidad que permite quienes no pertenecen a nuestra especie sean víctimas de un prejuicio que superpone hasta nuestros intereses más triviales a los suyos.

Los toros, las principales víctimas...

España, Portugal, Francia, y algunos países de América Latina como México, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Panamá y Bolivia tienen en común una triste realidad: el que consideran un espectáculo digno de ver acosar a un toro hasta darle muerte. Además de las "corridas de toros", las prácticas más extendidas en España que tienen a los toros como víctimas son los denominados "correbous", es decir, los festejos de "toros ensogados", "toros embolados" o "toro de júbilo", el "toro de la Vega", "corridas marineras" o exhibiciones de "ganado vacuno". Vaquillas, becerros y toros son víctimas durante horas en estos espectáculos. El "toro embolado" por ejemplo, muy popular en Valencia, es un acontecimiento que gira entorno al fuego. Durante el mismo, al toro se le pone un armazón compuesto por dos espinas de hierro donde se colocan bolas de cáñamo impregnadas de brea, resina o trementina. Posteriormente les prenderán fuego a estas bolas que arderán durante una hora en un recorrido nocturno por las calles del lugar. El toro aterrado, con resina ardiendo cayéndole en los ojos, la cara y el torso y sin entender el suplicio que padece ni encontrando la forma de ponerle fin, trata inúltimente de deshacerse del mismo mientras sufre importantes quemaduras. La angustia y el miedo que padece el animal es inimaginable. Durante la celebración del "toro ensogado", en comunidades como Aragón, Navarra, La Rioja, Andalucía, Valencia y, especialmente en Castilla y León, un toro es sujeto por la cabeza para atarle los cuernos con una soga. Más tarde será arrastrado por las calles de la ciudad, mientras las sogas producen grandes traumatismos en la cepa del cuerno y profundos desgarros en los músculos del cuello.

Entre el 23 y el 28 de junio en Coria (Cáceres) tiene lugar el espectáculo del "Toro de Coria" o "Toro de San Juan". El toro, en esta ocasión, recorre el recinto amurallado de la ciudad de Coria y se le lanzan gruesos alfileres llamados soplillos que se le clavan por el cuerpo. Una vez finaliza la celebración, y mientras el animal agoniza se le mata de un tiro. Tristemente famosa es también la localidad de Tordesillas por su "Toro de la Vega". A pesar de las protestas de los últimos años y el mayoritario rechazo de la sociedad, los vecinos del lugar continúan llevando a un toro al campo donde le clavarán lanzas. Estas lanzas con 30 centímetros de hoja suponen un suplicio para el toro y servirán finalmente como armas para matarle.

Los encierros (como los de San Fermín en Pamplona) son otro de los festejos de numerosas poblaciones. Animados y golpeados por la gente, los toros corren por estrechas calles de diversas ciudades y a menudo sufren dolorosas caídas contra el asfalto que les pueden fracturar los huesos y les provocan hemorragias. Estos animales se encuentran de repente rodeados de ruidos y multitudes, en una situación que no comprenden y que les provoca angustiados, confusión y miedo. Lo que les espera tras el encierro es la muerte en una sangrienta corrida de toros. Además, durante estos estos espectáculos son frecuentes las patadas, los tirones de rabo y el lanzamiento de objetos contra el cuerpo del animal indefenso. Son en definitiva, espectáculos denigrantes que difícilmente cabría esperar encontrar en pleno siglo XXI.

El  15 de Septiembre del 2009 tuvo lugar la matanza del toro de la Vega en Tordesillas, donde el toro llamado Moscatel, fue perseguido, lanceado y matado. Varios activistas de Igualdad Animal consiguieron estar presentes y grabar imágenes únicas de dicha matanza con el objetivo de mostrar a la sociedad el sufrimiento de los animales e incitar a la reflexión.Las imágenes obtenidas por Igualdad Animal fueron mostradas por prácticamente todas las cadenas de televisión el día de la matanza de Moscatel, llegando a ser portada de el periódico "El País" al día siguiente.

Las corridas de toros. El asesinato de un toro como entretenimiento

Las corridas de toros son, sin duda, un espectáculo sangriento en el que participan varias personas con el objetivo de "lidiar a un toro bravo". En algunos países, esta forma de explotación animal no termina con la muerte del toro en la plaza, sino que se le mata en privado y no ante el público de la plaza. De una u otra forma, la angustia, sufrimiento y confusión que padecido el toro es terrible e injusta. En España, las "corridas de toros" son consideradas por algunos como una expresión cultural. Sin embargo, estas formas de explotación animal no son más que una expresión de la cara tan amarga que puede tener considerar que los animales existen para nuestra utilización. Todo comienza en la plaza con un "picador" cuyo trabajo es debilitar al toro, clavándole para ello una lanza que le destroza los músculos del cuello. Después será el "banderillero" quien le clavará arpones de varios centímetros de hoja (banderillas) en su torso, ocasionándole así hemorragias y heridas en la espina dorsal y los músculos adyacentes. No hay límite al número de "banderillazos", tantos como sean necesarios hasta que el torero se decida a "entrar a matar" tras marear al toro aumentando su confusión, cansándole y aumentando la pérdida de sangre provocada por las heridas infligidas hasta el momento... todo esto mientras la multitud aplaude y vitorea. Todo esto no puede ser descrito más que como un modo de tortura que trata de ser justificado por motivos estéticos o culturales, ignorando que el sufrimiento y la vida de un animal (sea humano o no), están por encima de cualquier interés que podamos tener en disfrutar de un espectáculo.

Otros festejos con animales

A pesar de que algunos festejos con animales se están empezando a cuestionar y prohibir, aún existe multitud de localidades y pueblos en España y todo el mundo que practican y defienden el sufrimiento y la muerte de animales como una forma válida de entretenimiento. En Jaén por ejemplo, siguen lanzando a un pavo atado desde el campanario en la población de San Blas. En algunos pueblos del País Vasco obligan a dos carneros a pelear hasta la muerte de uno de los dos, mientras que en diversos pueblos de España -especialmente de Extremadura- se reivindica la matanza privada de un cerdo en base a que es una tradición.

¿Cómo acabar con los festejos con animales?

Acabar con las corridas de toros y demás festejos con animales es posible, pero para ello debemos luchar y hacernos oir. Las encuestas (Intergallup, Julio 2002) revelan que un 70% de la población en España no tiene ningún interés por las corridas de toros, pero esta "falta de interés" debe convertirse en un rechazo directo y claro. Es importante manifestar nuestra oposición a la utilización de animales siempre que sea posible: acudiendo a manifestaciones contra el asesinato de toros o de otros animales, participando en protestas, escribiendo cartas a los diferentes periódicos y medios de comunicación, expresando nuestro rechazo y explicando a nuestros allegados y familiares los motivos por los que debemos poner fin a esta injusticia.. Con éstas y de otras muchas formas, estaremos facilitando la abolición, de una vez por todas, de tanto sufrimiento. Para poder comprender esta injusticia, debemos tener en cuenta que los espectáculos con animales no son tan diferentes en esencia de las demás formas de explotación y esclavitud animal. La utilización de animales como vestimenta, como material de laboratorio o como alimento se encuentran bajo el mismo paraguas que el uso de animales como entretenimiento: la idea de que los animales no-humanos pueden servir a propósitos humanos. Es por ello que el cuestionamiento de las "corridas de toros" y demás espectáculos debe ir acompañado de una reivindicación de justicia para todos los animales, sean toros o no.

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