Comunicado ante la propuesta de conceder derechos a los Grandes Simios
Madrid- Ayer Martes 25 de Abril, se presentaba en el Congreso de los diputados una propuesta de ley que pedía “protección moral y legal” para los Grandes Simios. En otras palabras, el reconocimiento de unos derechos básicos, o una protección legal del derecho a la vida, a la libertad y a la integridad física de los Grandes Simios. La iniciativa se llama “Proyecto Gran Simio”, y ha sido presentada por el grupo socialista a través de Los Verdes, en un texto que ha suscitado gran revuelo y polémica tanto en sectores como la Iglesia, como de algunos grupos defensores de los derechos humanos.
El Proyecto Gran Simio fue presentado por Pedro Pozas y Joaquín Araujo que incidieron en el enorme parentesco entre los grandes simios y los humanos, insistiendo en que los científicos han demostrado que estos animales tienen capacidades que antes se consideraban exclusivas de los humanos, como el establecimiento de relaciones familiares estables y duraderas, la planificación del futuro, el sufrimiento por el dolor o la pérdida de seres queridos.
Desde Igualdad Animal queremos manifestar que si bien la concesión de derechos que protejan a un grupo de animales es obviamente algo beneficioso para ellos, el Proyecto Gran Simio resulta ser un proyecto antropocéntrico al reivindicar la protección hacia estos animales sobre la base de su parentesco con los humanos o porque muestran características que son consideradas típicamente humanas pero que resultan irrelevantes para que dichos individuos tengan derechos. Consideramos que la única característica relevante es que sean capaces de sentir, característica compartida también muchos otros animales.
Vivimos en una sociedad extremadamente antropocéntrica, pocas veces se cuestiona que existen individuos merecedores de consideración moral excepto los humanos, y por ello la ruptura de la barrera de la especie en lo que consideración igualitaria se refiere es un paso hacia la consecución de un mundo más justo para los animales no humanos, pero este paso no puede darse a costa de dificultar que dicha consideración se extienda hacia otros animales que no poseen o no muestran la capacidad para expresarse en lenguaje de signos, utilizar herramientas o que se encuentran más alejados evolutivamente de nosotros que los grandes simios.
Ser justos exige que reconozcamos que todos los animales capaces de sentir requieren una protección de sus intereses, y no únicamente de los considerados fundamentales (su derecho a vivir, a hacerlo en libertad, a disfrutar de aquello que producen para su beneficio), y no debido a su parentesco evolutivo con nosotros, a que puedan establecer relaciones familiares, ni a su capacidad de anticipación.
Todos los animales (no olvidemos que los humanos también somos animales) somos conscientes de lo que nos ocurre, estamos vivos, pero sobre todo y gracias a nuestro sistema nervioso experimentamos nuestra vida, nos importa lo que nos ocurre y queremos vivirla en libertad y sin sufrimiento, independientemente de nuestra especie, inteligencia, capacidad lingüística, moral etc.
El Proyecto Gran Simio nos demuestra que hay quienes no vemos a los humanos como los únicos seres del planeta merecedoros de respeto, pero también debemos ver más allá de los bonobos, los orangutanes y los chimpancés, y reconocer y luchar por los intereses de las vacas, cerdos, pollos, atunes, conejos, perros, caballos, etc.
Todos somos animales, todos merecemos respeto.
NOTA: Este comunicado ha sido modificado para representar la postura actual de Igualdad Animal ante el Proyecto Gran Simio.