El pasado 25 de octubre en Lima - Perú un grupo de ganaderos asesinó a vista y paciencia de todos/as nosotros/as a cien vacas por la sencilla razón de que supuestamente ya no podían mantenerlas. En realidad esta matanza tenía como motivo principal elevar su protesta ante la baja cotización que la empresa Gloria (la principal empresa láctea del país) hacía de la leche que les compraba a estos ganaderos.
Esta noticia generó críticas y quejas por parte de sectores que se vieron ofendidos con las imágenes y la forma en que fueron matadas las vacas. Mucha gente opinaba que esta matanza era ¨cruel¨, que las vacas no eran responsables del problema, etc. Sin embargo, tenemos que recordar que cada día son asesinados millones de animales en los mataderos (además de la vida de sufrimiento de los animales involucrados). De hecho, estas vacas habrían sido asesinadas de todas formas cuando apenas hayan vivido la quinta parte de su vida en el momento en que dejen de ser rentables para los ganaderos. La matanza de las cien vacas sólo fue un caso especial: esta vez la rentabilidad de las vacas se vino al suelo mucho antes de lo esperado y los ganaderos ilustraron con prístina claridad que las vacas explotadas son consideradas objetos y no individuos con capacidad de sufrir y disfrutar de sus vidas.
Podemos comprobar lo anterior en el siguiente extracto:
"Lucha sabe que va a morir; lo que ignora es el porqué. Ella es una vaca lechera traída desde la cuenca del río Chillón para ser sacrificada, junto con otras 99, en el camal frigorífico La Colonial. Lucha tiene una 'P' marcada en el lomo y las ubres llenas de leche. Es de raza Holstein, pesa cerca de 700 kilos y goza de excelente salud. Habitualmente, debería ser dada de baja a los cinco años, pero hoy, con tres años y medio, irá al matadero." (http://www.peru21.com/p21online/Html/2007-10-26/onp2videos0804037.html)
o este:
"Estas vacas serán sacrificadas antes de tiempo y representan 2.000 litros menos de leche para la producción nacional" (http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2007-10-25/ganaderos_seguiran_con_sus_pro.html)
Estás vacas son solamente cien de los millones de víctimas que esclaviza y asesina la industria láctea, y su matanza no debe ser sorprendente en absoluto dado que son legalmente consideradas propiedades. Desde la organización Igualdad Animal queremos aprovechar para recordar que estos hechos no deben ser criticados como si fueran casos aislados, sino que son parte de una matanza y esclavitud sistemática, la cual raras veces es cuestionada. Y por supuesto recordar que las industrias lácteas no existen por sí mismas, sino por que existe demanda de sus productos.
La manera en que podemos lograr que, tanto las imágenes del 25 de octubre como la esclavitud y asesinato que sufren millones de vacas y de animales de otras especies sean historia, es adoptando un estilo de vida vegano, rechazando el consumo de productos de origen animal. El veganismo salva vidas. El cambio no está en la ley sino en nosotros/as mismos/as.
En nuestra página web http://www.granjasdeesclavos.com se puede ver información sobre la esclavitud que sufren los animales en las granjas.