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¿Qué pasó con los 170 gallos "de pelea" intervenidos por la policía en Murcia?

Murcia

Gallo malherido en el centro de zoonosisEl pasado martes 5 de abril hubo más de 130 detenidos y 200 animales intervenidos en una operación contra peleas ilegales de gallos en Murcia. Según La Verdad de Murcia, solo 4 de los 130 detenidos podrían ser acusados de un delito de maltrato a los animales y, en el último de los casos, de tenencia ilícita de armas.

Pero, ¿qué ha sido de los gallos de pelea intervenidos? En un primer momento, los gallos de pelea fueron enviados al centro de zoonosis de La Albatalía por orden del juez. La falta de condiciones de estas instalaciones para acoger este tipo de animales, que destacan por su agresividad, carácter jerárquico y entrenamiento específico para ello, han hecho que una veintena hayan muerto en poco más de 24 horas. Sin un habitáculo específico para cada ave, éstas continuaron peleando a muerte entre sí.

Un fotógrafo de 'La Verdad' pudo comprobar cómo los gallos, pese a les han atado las patas en un intento de mantenerlos inmovilizados, logran levantarse y acometen unos contra otros con sus picos y espolones, hasta llegar a causarse la muerte. Muchos de ellos se encontraban ayer en un estado lamentable, con heridas evidentes por todo el cuerpo, pero sobre todo en la zona de la cabeza.

Dos días más tarde tres jóvenes fueron sorprendidos cuando supuestamente trataban de saltar los muros para apoderarse de las citadas aves. Aunque los asaltantes, cuya identidad no ha trascendido, se dieron rápidamente a la fuga, fueron detenidos poco después por patrullas del Cuerpo Nacional de Policía y conducidos a la Jefatura.

Antonio, "dueño" de los gallos de pelea, cariacontecido, tras recuperar algunos de sus gallos. :: NACHO GARCÍA / AGMFinalmente, no ha habido justicia para los animales. La juez que coordinó la redada autorizó ayer a que estos animales fueran devueltos a su dueño. El propietario legal del tentadero de gallos, de nombre Antonio, acudió el pasado día 7 de abril al Centro de Zoonosis para hacerse cargo de los gallos que seguían con vida. Según denunció este "aficionado", se encuentran «en condiciones lamentables», heridos, desnutridos y, en algunos casos, prácticamente muertos.

En Igualdad Animal nos mostramos en contra de este tipo de tradiciones sanguinarias, que anteponen el interés de los humanos en entretenerse a costa de la vida de estos animales, con su sufrimiento y su privación de libertad. La única posibilidad que tenían estos animales era que adoptantes particulares o algún centro de protección de animales pudiesen hacerse cargo del resto de las vidas de estos individuos, lejos de su explotación y muerte. Nos lamentamos profundamente de las decisiones de la juez en relación con los gallos de pelea; en primer lugar por enviarlas a un centro de acogida no apto para estas aves; en segundo lugar, por entregar a los gallos a su explotador, decisión que, sin duda, ha sido su sentencia de muerte. Discriminados tanto por sus explotadores como por quienes debían protegerles debido al especismo.
 

Tradiciones injustas. Crueldades legales.

En todas estas tradiciones en las que se utilizan animales para entretenimiento, el mismo patrón se repite: animales criados, comprados, vendidos, y utilizados para servir de entretenimiento a los humanos. Prácticas que, lejos de cuestionarse, son inculcadas a los menores y transmitidas de generación en generación.

¿Qué puedo hacer?

Hay multitud de formas de entretenernos sin causar daño a otros. Pero sobre todo podemos marcar una diferencia con nuestras vidas, si informamos a los demás sobre por qué estos sitios no deberían existir. La libertad deberíamos poder disfrutarla todos los animales, humanos o no. ¡Házte activista ahora!

Nota: Los gallos no son "de pelea", al igual que los animales no son "de granja", ni "de laboratorio", ni "de compañía", ni "de carga", etc. Estas maneras de definir a los animales no hacen más que reforzar la idea de que los animales tienen una utilidad, que existen para ello o solo tienen ese fin, cuando en realidad, los animales somos todos únicos (los humanos, también somos animales) y nuestras vidas deberían pertenecernos a nosotros mismos, no a quién nos quiere utilizar para una u otra finalidad. Estas denominaciones son otra consecuencia más de la discriminación especista que hacemos hacia el resto de animales, al considerarles como objetos en lugar de como individuos merecedores de respeto.