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Condenan a tres trabajadores del Circo Berlín por agredir a activistas de Igualdad Animal

España
Uno de los agresores propinó un cabezazo en la nariz a uno de los pacíficos activistas; otros sufrieron puñetazos y golpes en la cabeza y el cuerpo. Todos ellos tuvieron que ser atendidos en el hospital.

Tres trabajadores del Circo Berlín, un circo que utiliza animales en sus «espectáculos», han sido condenados por agredir brutalmente a cinco activistas de Igualdad Animal. Los hechos tuvieron lugar en la ciudad de Málaga en el 2013, mientras los activistas realizaban un acto informativo en las proximidades del circo.

Mientras los defensores de los animales repartían información entre los viandantes, el gerente del circo, que responde a las iniciales F.B., se aproximó a la activista que portaba un megáfono agrediéndola y rompìendo el aparato violentamente.

Cuando los demás compañeros acudieron para intentar socorrerla, un grupo de hasta 30 trabajadores del Circo Berlín se abalanzaron con violencia sobre ellos rompiéndoles las cámaras y robándoles los móviles con los que intentaban grabar la agresión y llamar a la policía.

Uno de los agresores propinó un cabezazo en la nariz a uno de los pacíficos activistas; otros sufrieron puñetazos y golpes en la cabeza y el cuerpo. Todos ellos tuvieron que ser atendidos en el hospital.

Además del gerente del circo, dos trabajadores más, F.D. y J.M.O. han sido igualmente condenados por faltas de lesiones. El Circo Berlín, por si fuera poco, había denunciado a los defensores de los animales por supuesta «coacción» contra los intereses del espectáculo. Todos ellos han sido absueltos, ya que, según la sentencia, «estaban amparados por la libertad de expresión».

El abogado de los activistas durante el procedimiento fue Daniel Dorado, presidente del Centro Legal para la Defensa de los Animales. También colaboró en la defensa el abogado Daniel Amelang.

La violencia de los trabajadores del circo hacia quienes nos oponemos al uso de animales en sus denigrantes espectáculos viene siendo ya habitual. Nos complace comprobar cómo la justicia se pone del lado de la libertad de expresión y castiga a quienes están dispuestos a llegar a las actitudes más violentas para defender un modelo de espectáculo que tiene los días contados.