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Calcio

Calcio

El calcio es el mineral más abundante de nuestro cuerpo encontrándose en un 99% en los huesos y dientes en la forma de fosfato cálcico, el restante 1% se encuentra en los teijdos y fluidos corporales siendo esencial para el metabolismo celular, la contracción muscular y la transmisión de impulsos nerviosos.

La absorción y retención del calcio ingerido depende de diversos factores como la vitamina D y el ejercicio.

Diversas sustancias dificultan su absorción como el ácido fítico encontrado en el salvado,

Necesidades diarias:

Se considera ampliamente aceptado que una alta ingesta proteica provoca pérdidas de calcio excretadas de los riñones a la orina. Esto ha sido mostrado claramente en poblaciones en las que su ingesta de calcio es baja y sin embargo no padecen de osteoporosis.

Aunque la ingesta de calcio en veganos adultos suele ser menor, el cuerpo se adapta a menores ingestas de calcio, especialmente en dietas que no son altas en proteínas. Dada la importancia de un aporte suficiente de calcio en la dieta para prevenir la osteoporosis sobre todo en mujeres es recomendable utilizar productos enriquecidos con calcio o bien tomar un suplemento.

Necesidades diarias

0 a 12 meses

525 mg

1 a 3 años

350 mg

4 a 6 años

450 mg

7 a 10 años

550 mg

11 a 18 years, hombre

1000 mg

11 a 18 años, mujer

800 mg

19 + años

700 mg

Mujeres dan pecho

1250 mg

Durante el embarazo la absorción de calcio de gut aumenta y no es necesaria una mayor ingesta. Las adolescentes embarazadas son una excepción teniendo altas necesidades de calcio. Las mujeres que dan el pecho necesitan un extra de 550 mg de calcio. Una mujer lactante puede perder hasta 300 mg al día de calcio en su leche materna.

La absorción del calcio disminuye con la edad por lo que es importante que las personas mayores tengan una ingesta de calcio apropiada.

Fuentes vegetales de calcio

Vegetales de hoja verde bajos en oxalatos como las coles, semillas, nueces, bebidas de soja enriquecida, melazas, algas marinas, berros, perejil, higos secos, tofu preparado con sulfato cálcico, nabos, almendras, judías blancas, coles de Bruselas, sésamo o puré de sésamo (tahini) y cereales enriquecidos.