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Zinc
El zinc es un mineral que se encuentra en cada parte de nuestro organismo y tiene diversas funciones. Ayuda a la curación de heridas y es un componente vital de muchas reacciones enzimáticas. Es particularmente importante para mantener una piel saludable y esencial para mantener un sistema inmunitario saludable y resistente a infecciones.
Los primeros sÃntomas de deficiencia de zinc son una pobre respuesta del sistema inmune, problemas de piel, caida de pelo, diarrea, fatiga, curación lenta de heridas y un menor desarrollo mental y corporal en bebés.
Las mujeres embarazadas necesitan cinc adicional, pero se piensa que las demandas son resueltas por la absorción creciente de la tripa. Las madres en periodo de lactancia necesitan zinc adicional en su dieta. La leche materna contiene 2 mg excesivo del cinc en los primeros cuatro meses y las mujeres necesitan un 6mg adicional al dÃa para cubrir estas demandas. Las mujeres en periodo de lactancia deben incluir una porción abundante por lo menos de una buena fuente de zinc en su dieta cada dÃa.
Los suplementos del hierro prescritos rutinariamente para las mujeres embarazadas cuando no hay muestra de anemia pueden comprometer el estado del zinc. Esto es porque las interacciones entre los minerales esenciales son complejas y demasiado de uno puede causar un desequilibrio de otro.
El exceso de zinc resulta tóxico e interfiere con el metabolismo de otros minerales en el organismo, especialmente el hierro y el cobre. Los sÃntomas de toxicidad de zinc se detectan tras la ingesta de 2 g o más e incluyen naúseas, vómitos y fiebre.
La ingesta de referencia para hombres es maayor que para mujeres, siendo de 9,5 mg para los primeros y de 7 mg para las segundas.
Ingesta Nutricional de Referencia
De 0 a 6 meses: 4 mg
De 7 meses a 3 años: 5 mg
De 4 a 6 años: 4,5 mg
7 a 10 años: 7 mg
11 a 14 años: 9 mg
Hombres adultos: 9,5 mg
7 meses a 3 años: 5 mg
Mujeres adultas: 7 mg
Mujeres embarazadas: 7 mg
Mujeres en etapa lactante: 9.5 a 13mg
El zinc se encuentra en las legumbres (como los garbanzos, las judÃas y los cacahuetes y guisantes, la levadura, los frutos secos y semillas, especialmente las semillas de calabaza, el tahini (puré de semillas de sésamo) y las almendras, asà como las naranjas, los higos secos y las patatas, asà como el pan y los cereales integrales.

