Vitamina D
Vitamina D (ergocalciferol D2, colecalciferol D3)
Las fuentes alimenticias de vitamina D son generalmente poco importantes dado que la mayor cantidad de esta proviene de la acción de la luz ultravioleta sobre los esteroles de la piel. La mayorÃa de la gente, incluidos los bebés no necesitan cantidades extra a través de la comida o bien muy reducidas. No es necesario que sea un dÃa soleado y despejado pues incluso la luz de un dÃa nublado estimula la formación de vitamina D en la piel y durante el verano nuestras cantidades de esta vitamina en sangre se duplican o triplican.
Esta vitamina es liposoluble y actúa como una hormona, regulando la formación de hueso y la absorción del calcio y fósforo del intestino. Ayuda a controlar el movimiento de calcio entre el hueso y la sangre y viceversa. En la infancia y niñez, una deficiencia de esta vitamina puede causar deformidades en los huesos mientras que en adultos una carencia de esta vitamina provoca fragilidad en los huesos conocida como osteomalacia. Un exceso de esta vitamina puede provocar pérdida del apetito, pérdida de peso, náuseas, dolor de cabeza, depresión y depósitos de calcio en los riñones.
Los veganos adultos obtienen cantidades adecuadas de vitamina D al contacto con la luz solar durante unos minutos al dÃa, especialmente en primavera, verano y otoño.
No se han detectado casos de osteomalacia en veganos/as adultos/as y los casos de raquitismo en niños/as veganos/as son extremadamente raros.
Los alimentos vegetales no contienen vitamina D2 pero algunas leches de soja, margarinas y cereales de desayuno están enriquecidos con esta vitamina obtenida de levaduras y otros hongos. Hay además suplementos de vitamina D2 aptos para veganos/as.















